En un emotivo evento celebrado en el Instituto Allende, Verónica Castro recibió la Cruz de Plata del Festival Internacional de Cine de Guanajuato (GIFF), tras ofrecer una clase magistral en la que reflexionó sobre su trayectoria en el cine y la televisión. La aclamada actriz compartió anécdotas personales que marcaron su carrera, incluyendo su primer reconocimiento como figura pública en Perú, donde los fanáticos la identificaron por su icónico papel en la telenovela «Los ricos también lloran».
Durante la charla, Castro expresó su decisión de no volver a realizar desnudos en pantalla, motivada por sus propias inseguridades tras su participación en la película «Naná». También relató cómo firmó un contrato en blanco con el director Rafael Banquells, lo que finalmente la llevó a protagonizar la famosa telenovela.
Además de este reconocimiento, Castro recibió «La Musa», un premio otorgado por la Asociación de Mujeres en el Cine y la Televisión, que también fue entregado a la productora y directora Rosy Ocampo. A pesar de su retiro de la actuación, Castro subrayó su compromiso con promover espacios seguros para las mujeres en la industria, donde puedan expresarse creativamente sin temor a ser cuestionadas.
La actriz enfatizó la importancia de este premio, no solo para su carrera, sino también para todas las mujeres que luchan por el reconocimiento en el ámbito audiovisual. «Es momento de construir espacios donde las mujeres puedan brillar sin que nadie apague su luz», concluyó.







