Los jugadores de Egipto celebraron anoche en las calles de Vancouver su victoria en el Mundial.
Los Faraones lograron derrotar a Nueva Zelanda 1-3, obteniendo su primera victoria en la historia de la Copa del Mundo. Mohamed Salah, figura del partido, fue llevado a hombros por sus compañeros.
La fiesta no se limitó a Vancouver. En El Cairo, miles de fanáticos también salieron a celebrar la hazaña de su selección.
Ahora, Egipto busca avanzar a los Dieciseisavos de Final.








