Estados Unidos ha negado las afirmaciones de Irán sobre el cierre del estrecho de Ormuz, un punto estratégico vital para el comercio global de crudo. Según el Comando Central de Estados Unidos, los buques comerciales continúan transitando sin impedimentos por esta importante vía.
El Ejército iraní había advertido previamente que dispararía contra cualquier embarcación que intentara cruzar el estrecho. En este contexto, la Guardia Revolucionaria de Irán reportó haber atacado dos barcos, mientras que fuentes mediáticas iraníes afirmaron también que hubo un ataque a un buque de guerra estadounidense, hecho que Centcom desmintió.
Las tensiones aumentaron tras el derribo de un helicóptero estadounidense, lo que provocó un intercambio de ataques. El presidente Donald Trump y el secretario de Guerra, Pete Hegseth, amenazaron con retomar bombardeos. Trump atribuyó la culpa a Irán por no haber firmado un acuerdo que ponga fin al conflicto.
Además, Trump reveló la activación de un operativo que, según afirmó, permitió liberar al mercado unos 100 millones de barriles de crudo bloqueados en el golfo Pérsico. Sin embargo, no proporcionó detalles específicos sobre las medidas para garantizar el paso seguro de los buques por el estrecho.








