Más de 1,300 migrantes han perdido la vida en su intento por llegar a las costas españolas en los primeros cinco meses de 2026. Esta cifra alarmante fue revelada por la organización «Caminando Fronteras», que monitorea las peligrosas travesías desde África a través del océano Atlántico y el Mediterráneo occidental.
El informe se hace público en un contexto significativo, ya que coincide con la visita del papa León XIV a las Islas Canarias, un archipiélago español que ha visto un notable aumento en la migración irregular en la última década. De acuerdo con el documento, entre los fallecidos, hay 142 mujeres y 129 niños, y se incluyen 27 embarcaciones desaparecidas con todos sus ocupantes.
Durante su estancia en España, el papa ha subrayado la necesidad de prestar atención a la situación de los migrantes, señalando que sus condiciones actuales representan un desafío para los principios éticos del orden internacional. Grupos de derechos humanos advierten que muchos migrantes optan por rutas más largas y peligrosas a través del océano Atlántico, buscando evadir los mayores controles en regiones como Mauritania.
En 2025, la organización reportó que 3,090 personas murieron o desaparecieron en su intento de llegar a España. La distancia más corta entre las Canarias y la costa de África Occidental es de aproximadamente 100 kilómetros, y muchos migrantes también intentan cruzar nadando desde Marruecos, que representa una ruta de unos 20 kilómetros de ancho.








