La situación en el estrecho de Ormuz se ha intensificado tras la explosión de dos petroleros, según la Guardia Revolucionaria iraní. El incidente, que tuvo lugar el domingo por la noche, se enmarca en el contexto de crecientes tensiones militares entre Irán y Estados Unidos, cruciales para el comercio marítimo en esta estratégica vía de navegación.
La Guardia Revolucionaria afirmó que los buques intentaban transitar por una ruta que consideran «insegura» y responsabilizó al «ejército asesino de niños» de Estados Unidos por la situación. No se han proporcionado detalles sobre la identidad de los buques ni sobre las causas de las explosiones, y tampoco se ha informado de posibles víctimas.
Asimismo, el cuerpo militar de élite iraní señaló que responderá «con firmeza» a cualquier intervención estadounidense en la región. Advirtió que, mientras continúen estas acciones, el tránsito de mercancías, petróleo y gas por el estrecho de Ormuz no será seguro.
Por otro lado, la agencia británica de Operaciones Comerciales Marítimas (UKMTO) reportó que una embarcación estaba en llamas en la zona, aunque la causa del incendio aún no se ha verificado. La UKMTO también indicó que las tensiones han aumentado en la región desde el 11 de julio, con ataques estadounidenses contra territorio iraní y represalias iraníes en otros países de Medio Oriente.
Irán busca mantener el control sobre el estrecho y exige que los buques naveguen por rutas autorizadas por ellos, una postura que es rechazada por Estados Unidos y otros países. Recientemente, Omán, con apoyo estadounidense, habilitó una nueva ruta en la zona. Además, Estados Unidos reimpuso un bloqueo naval sobre buques y puertos iraníes en Ormuz, lo que ha elevado aún más la tensión en el área, por donde transita alrededor del 20% del petróleo mundial.










