Pakistán, Turquía y Arabia Saudita han firmado un acuerdo de defensa mutua en un contexto de creciente tensión en la región. El pacto establece que un ataque contra cualquiera de los tres países será considerado una amenaza para todos.
El acuerdo fue suscrito durante una reunión entre el príncipe heredero saudí, el presidente turco y el primer ministro paquistaní. Según el Ministerio de Exteriores de Pakistán, el objetivo es fortalecer la disuasión colectiva frente a posibles agresiones.
Este acuerdo se presenta en un momento crítico para Arabia Saudita, que busca diversificar sus alianzas de defensa debido a los recientes ataques a su infraestructura petrolera en el marco de las tensiones entre Estados Unidos e Irán.
Los rebeldes hutíes de Yemen han intensificado sus ataques contra objetivos saudíes, incluyendo lanzamientos de misiles en la provincia de Marib, lo que ha resultado en muertes y heridos. Las operaciones incluyen ataques a campamentos militares y zonas residenciales.
Desde la tregua del 2022, los ataques habían disminuido, pero recientes escaladas sugieren un aumento en la violencia en el conflicto entre los hutíes y la coalición liderada por Arabia Saudita.
Por su parte, un soldado del ejército libanés resultó herido en un ataque israelí mientras trabajaba en la aldea de Mansouri. Este incidente forma parte de una serie de bombardeos en el sur de Líbano, que escaló tras acusaciones de violaciones del alto al fuego por parte de Hezbolá.







