La guerra entre Rusia y Ucrania volvió a extenderse a zonas civiles y alcanzó también el flanco oriental de la OTAN, después de que un dron ingresara en el espacio aéreo de Rumania y fuera derribado por un avión español. Los ataques dejaron víctimas, daños en viviendas e incendios en ambos países.
Ucrania lanzó cientos de drones contra territorio ruso, en uno de los mayores ataques aéreos desde el inicio de la invasión a gran escala. Rusia informó que interceptó 822 drones, incluidos unos 600 que se dirigían hacia Moscú.
Un hombre de 83 años murió cuando un dron impactó una vivienda en la región de Moscú. Las autoridades también reportaron un incendio en un almacén de Wildberries, en la ciudad de Podolsk.
En la región de Rostov, en el suroeste de Rusia, cinco personas murieron durante una ofensiva con más de 150 drones. El ataque dañó viviendas y una estación de tren, además de provocar un incendio forestal.
Ucrania ha intensificado sus ataques con misiles de largo alcance y drones contra industrias militares, instalaciones energéticas y depósitos de mercancías. Estas operaciones han llevado los efectos de la guerra a zonas cada vez más cercanas a la población rusa.
En respuesta, Rusia lanzó misiles y drones contra varias ciudades ucranianas. En Kryvyi Rih murieron dos personas y otras 14 resultaron heridas, mientras que una persona murió en la ciudad de Sumy.
La empresa ArcelorMittal Kryvyi Rih, principal productora de acero de Ucrania, informó que uno de sus complejos fue alcanzado y que sus operaciones quedaron parcialmente suspendidas.
En la región de Zaporiyia, un hombre y una mujer murieron cuando un ataque ruso impactó su vivienda. En Kyiv, los bombardeos provocaron incendios y dejaron seis personas heridas.
Uno de los siniestros destruyó parte de un conocido mercado de libros situado cerca de la estación de metro Pochaina. Las llamas consumieron varios puestos y generaron una columna de humo visible sobre la capital ucraniana.
Las autoridades rusas afirmaron que sus ataques alcanzaron una planta metalúrgica en Kryvyi Rih y varios objetivos de la industria militar en Kyiv. Entre ellos, señalaron una instalación relacionada con la fabricación de misiles Flamingo.
Ucrania ha incrementado la producción de armas de largo alcance para atacar objetivos dentro de Rusia. Las autoridades ucranianas también informaron de una ofensiva contra un centro de investigación y producción de cohetes en la región rusa de Samara.
En Rumania, un avión F-18 de la Fuerza Aérea y Espacial española derribó un dron que ingresó en el espacio aéreo del país, miembro de la OTAN. El aparato fue detectado a unos 24 kilómetros al norte de Galati, cerca de la frontera con Moldavia.
El avión español estableció contacto por radar con el dron y recibió autorización para intervenir. Posteriormente, se localizaron restos del aparato en el mar Negro, cerca de la ciudad portuaria de Constanza.
Las autoridades rumanas no precisaron el origen del dron. El incidente se produjo después de varios episodios similares registrados en la frontera con Ucrania, donde drones han sido derribados o han caído en territorio rumano desde el inicio de la invasión.







