En México, un estudio sobre las condiciones laborales de los elementos de seguridad alerta que la falta de atención psicológica y las precarias condiciones de trabajo han provocado una crisis de suicidios al interior de las corporaciones que no ha sido reconocida por las autoridades.
El informe de la organización Azul Cobalto concluye que los factores determinantes son internos a las instituciones: malas condiciones laborales, ausencia de atención psicológica, acceso permanente al arma de cargo sin protocolos de intervención en crisis y un diseño institucional que ignora el deterioro emocional de los agentes.
Los autores del estudio señalan que el estrés que enfrentan los elementos va más allá de los riesgos del oficio; son los primeros en responder a llamados de auxilio y soportan enfrentamientos con grupos criminales, agresiones de la sociedad y la presión por resultados, lo que impacta su salud mental.
Entre 2019 y 2025 se registraron 112 suicidios de integrantes de cuerpos de seguridad: 19 en 2019, 30 en 2020, 24 en 2021, 10 en 2023, seis en 2024 y 11 en 2025.
El informe precisa que no necesariamente los estados más violentos concentran el mayor número de suicidios; factores como jornadas laborales sin descanso, presiones de los mandos y la obligación de participar en acciones contrarias a sus principios son determinantes.
Por tipo de corporación, las cifras muestran 47 suicidios entre agentes municipales, 32 en policías estatales, 19 en agentes ministeriales, 11 en la Guardia Nacional y tres en el sistema penitenciario; 75 de las muertes se consumaron con el arma de cargo.
El documento describe que los agentes afrontan hechos traumáticos reiterados, como enfrentamientos, investigación de fosas clandestinas, homicidios múltiples, cuerpos con extrema violencia, feminicidios y violaciones, además de la estigmatización por supuesta corrupción institucional.
Del total de 112 casos, nueve fueron femicidio-suicidio; en ocho ocasiones el agresor mató a su pareja, dos de ellas embarazadas, y en tres casos se incluyó el asesinato de hijos.
A nivel estatal, Chihuahua registra el mayor número de suicidios con 18 casos, seguido de Veracruz con 10, Estado de México con 9, Ciudad de México con 8, y Jalisco y Sonora con 6 cada uno.







