En México, comprar un automóvil nuevo requiere hoy una proporción mucho menor del salario mínimo que en el año 2000, al menos bajo una comparación de ahorro hipotético. Mientras un Chevrolet Chevy de entrada costaba 74,990 pesos y exigía reunir el equivalente a seis años y cinco meses de salario mínimo íntegro, un Renault Kwid básico puede adquirirse por 199,000 pesos en oferta comercial y representa alrededor de un año y 10 meses de ingresos actuales.
La comparación no significa que los autos sean accesibles para quien percibe el salario mínimo, ya que ningún trabajador puede destinar todo su ingreso a ahorrar. El ejercicio sirve para observar cómo ha cambiado la relación entre el precio de un vehículo y el ingreso laboral, aunque no elimina otros gastos indispensables como vivienda, alimentación, transporte y servicios.
En el año 2000, el salario mínimo era de 32.12 pesos diarios, equivalente a 11,723 pesos anuales. Frente a esa cifra, el Chevy de acceso, uno de los vehículos más vendidos del país, costaba más de seis veces el ingreso anual de un trabajador que recibía el mínimo.
En la actualidad, el salario mínimo mencionado en el ejercicio es de 315.04 pesos diarios. Eso representa 9,451.20 pesos mensuales y 114,989 pesos al año. Con ese ingreso, el Renault Kwid en su versión Intens TM, cuyo precio de lista es de 251,500 pesos, baja a 199,000 pesos mediante la oferta comercial señalada.
¿Por qué los autos cuestan más, aunque el esfuerzo salarial sea distinto?
El aumento de precios no responde únicamente a una estrategia comercial. Los vehículos modernos son más complejos y deben cumplir normas nacionales e internacionales de seguridad, además de ser evaluados por instituciones especializadas como Euro NCAP y Latin NCAP. También se suman nuevas tecnologías de propulsión, entre ellas sistemas híbridos, híbridos enchufables y eléctricos.
Estas inversiones elevan el costo de desarrollo y fabricación. Para recuperar parte de ellas, las marcas venden los nuevos modelos electrificados y encarecen otros vehículos de combustión interna, buscando obtener un mayor rendimiento por unidad.
El Kwid representa el acceso actual con una configuración sencilla: motor de tres cilindros y 1.0 litros, 66 caballos de fuerza, transmisión manual de cinco velocidades y consumo combinado de 22.1 kilómetros por litro. También incorpora ABS, bolsas de aire frontales, control de tracción y estabilidad, así como una cajuela de 290 litros.
- Punto clave / Qué ocurrió: El Chevy costaba 74,990 pesos en 2000 y el Kwid básico parte de 199,000 pesos en oferta.
- Impacto o alcance: La comparación relaciona ambos precios con el salario mínimo anual de cada época.
- Qué sigue: El análisis funciona como referencia; la compra real depende de gastos, financiamiento y capacidad de ahorro.
El resultado muestra que el precio nominal de los autos aumentó, pero su relación con el salario mínimo cambió de forma importante. Aun así, el ahorro total planteado es únicamente una referencia matemática y no representa la capacidad financiera real de una familia.









