Un reciente estudio liderado por la Universidad de Nottingham ha revelado que el cáncer es una enfermedad extremadamente rara en las tortugas, afectando solo al 1% de la población, cifra notablemente inferior a la observada en mamíferos y aves. Este hallazgo, publicado en la revista BioScience, sugiere que estos reptiles podrían servir como modelos prometedores para la investigación sobre el envejecimiento saludable y la resistencia al cáncer en humanos.
A lo largo de la investigación, en la que participaron científicos de zoológicos de Estados Unidos, Reino Unido y Europa, se recopilaron registros médicos y necropsias de cientos de tortugas en cautiverio. Los resultados fueron sorprendentes, no solo por la baja incidencia de cáncer, sino también por la limitada propagación de los tumores cuando estos se presentaron.
Las tortugas, algunas de las cuales pueden alcanzar tamaños imponentes y esperanzas de vida centenarias, presentan características biológicas que parecen desmentir la relación común entre tamaño y riesgo de cáncer. Por ejemplo, las tortugas gigantes de Galápagos y Aldabra son conocidas tanto por sus dimensiones como por su longevidad, viviendo muchas más de 100 años.
Los investigadores sugieren que el secreto de la resistencia al cáncer en las tortugas puede radicar en su robusto sistema de defensa contra el daño celular, un metabolismo que minimiza el estrés celular y una serie de genes protectores. Esta particularidad las convierte en un recurso valioso para entender cómo prevenir y tratar el cáncer en humanos, así como para explorar el envejecimiento de manera saludable.
El estudio también destaca la importante función de los zoológicos en la investigación científica, especialmente en la conservación de especies en peligro. Varias de estas tortugas están catalogadas como ‘en peligro’ o ‘en peligro crítico’ por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), debido a amenazas como el cambio climático, la pérdida de hábitat y el comercio ilegal.
Los zoológicos involucrados en este estudio participarán en programas de cría para la conservación, con el fin de proteger a estas especies de la extinción y continuar aportando datos vitales para futuros estudios.









