Una empresa alemana está innovando en el campo del alquiler de vehículos al implementar un sistema de entrega remota. Este progreso permite que los automóviles sean dirigidos a la ubicación del cliente sin necesidad de un operador que los traslade físicamente, lo que ofrece una experiencia similar a la de un automóvil controlado a distancia.
La compañía, Vay, tiene planes de lanzar su servicio en Berlín, capital que ha modificado recientemente su legislación para facilitar este tipo de operaciones. A pesar de que los vehículos autónomos todavía no son legales en Europa, el parlamento alemán ha autorizado la conducción remota de automóviles en áreas específicas, siempre que sea gestionada por operadores capacitados, a partir del próximo mes de diciembre.
El proceso de entrega del vehículo se realiza desde una oficina, donde el conductor, que opera desde una consola similar a las de los videojuegos, maneja el automóvil a través de una serie de pantallas. Cada conductor puede gestionar varios coches, y se les proporciona un botón de emergencia para detener el vehículo de manera rápida en caso de que se presente un problema durante la operación.
Los conductores remotos deben completar un proceso de pruebas exhaustivas antes de ser certificados, y aunque la experiencia en videojuegos puede ser beneficiosa, no es un requisito indispensable. Los vehículos están limitados a una velocidad máxima de 40 km/h, según la información divulgada por Vay.
Este servicio también podría representar una nueva oportunidad laboral para taxistas, quienes han enfrentado diversos desafíos en su profesión. La flexibilidad que brinda este nuevo sistema, con descansos regulares y la posibilidad de trabajar en equipo, plantea una alternativa atractiva en un sector que necesita adaptarse a las nuevas realidades del transporte.









