Morelia, Michoacán — La reciente intervención del arzobispo de Morelia en medios de comunicación, donde planteó la posibilidad de dialogar con grupos de delincuencia organizada para lograr la paz en el país, ha suscitado una serie de reacciones. En respuesta, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) emitió un comunicado en el que aclara las interpretaciones sobre este tema.
La CEM se refirió al taller denominado "Diálogo Nacional por la Paz", cuyo objetivo es promover una cultura del encuentro mediante el trabajo conjunto con diversos actores de la comunidad. Este taller busca herramientas para construir la paz desde las bases, realizando un enfoque inclusivo y respetuoso del contexto social, subrayando que no busca sustituir las responsabilidades del Estado.
En su comunicado, la CEM enfatizó que el objetivo no es entablar un diálogo con grupos delictivos, sino fomentar metodologías que favorezcan la construcción de paz entre todos los sectores de la sociedad. Indicaron que son conscientes de la fragilidad de los posibles acuerdos con estos grupos a corto, mediano y largo plazo.
Los obispos también señalaron su intención de abrir espacios para un diálogo público que incluya a iglesias, universidades, empresarios, colectivos de familias, organizaciones sociales y niveles de gobierno, con el fin de elaborar propuestas de paz a nivel local, estatal y nacional.
Finalmente, reiteraron su compromiso con las víctimas y la búsqueda de justicia, dignidad y paz, enfatizando que su enfoque debe ser pacífico, participativo y respetuoso de la legalidad.
En paralelo, el gobernador de Michoacán expresó su postura respecto a las declaraciones del arzobispo, reafirmando que la estrategia para enfrentar la delincuencia debe basarse en la fuerza de las instituciones de seguridad y el respeto al Estado de derecho, rechazando la posibilidad de acordar con grupos del crimen organizado.









