Las exportaciones tecnológicas de México crecieron 148% durante el último año y superaron los 163 mil millones de dólares acumulados en doce meses, con lo que rebasaron al conjunto de las exportaciones de transporte, incluidos los automóviles, de acuerdo con un informe de UBS Global Research difundido el 6 de septiembre de 2026.
El reporte analiza si la tecnología vinculada con la inteligencia artificial (IA) puede sustituir a la industria automotriz como nuevo motor del crecimiento industrial de México. La firma suiza concluye que el cambio en la estructura exportadora es significativo, aunque todavía no se refleja con la misma intensidad en la producción, el empleo ni en el valor agregado generado dentro del país.
UBS atribuye parte del avance al crecimiento de la inversión estadounidense en inteligencia artificial y al papel que México ha adquirido como ensamblador y exportador de tarjetas de cómputo y servidores. Este proceso ha impulsado las ventas externas de computadoras y aparatos electrónicos, principalmente hacia Estados Unidos.
La transformación también se observa en la balanza comercial. Durante el último año y medio, el sector tecnológico registró un superávit superior a 20 mil millones de dólares, mientras que la industria automotriz, aunque mantiene un saldo positivo mucho mayor, ha mostrado un deterioro.
El desafío de aumentar el valor agregado nacional
El contraste entre exportaciones y actividad interna es uno de los principales puntos de atención del informe. La producción de computadoras y aparatos electrónicos avanzó apenas 1.2% en los últimos doce meses, pese al fuerte crecimiento de las ventas al exterior.
En una medición trimestral anualizada, UBS identificó una mejora cercana a 16%, aunque la consideró modesta frente al desempeño exportador. El empleo del sector también aumentó durante el último año y medio, pero no lo suficiente para compensar las pérdidas registradas en la industria automotriz, afectada además por presiones arancelarias de Estados Unidos en sectores como el acero y el aluminio.
La firma suiza señala que la principal explicación está en el elevado contenido importado de la producción tecnológica. Más de 95% de los insumos utilizados por las empresas de computadoras y aparatos electrónicos proviene del exterior, frente a alrededor de 71% en la industria automotriz, por lo que México todavía funciona en buena medida como un reensamblador de componentes importados para exportación.
UBS estima que la mejora de aproximadamente 23 mil millones de dólares en la balanza tecnológica durante 18 meses equivale a 0.7% del producto interno bruto en términos anualizados y, después de ajustar el efecto de los precios de importación y exportación, a cerca de 0.6 puntos porcentuales. Según el informe, la tecnología aportó más de la mitad del crecimiento económico registrado por México en el último año.
México fue el segundo país, solo detrás de Taiwán, que más participación ganó en las importaciones estadounidenses de computadoras y aparatos electrónicos. Sin embargo, UBS advierte que el avance responde más al cambio en la demanda de Estados Unidos que a una mejora sustancial de la competitividad mexicana.
El reto para México será elevar la participación de proveedores nacionales y aumentar el valor agregado doméstico, con el objetivo de convertir el auge exportador tecnológico en un motor de crecimiento económico más amplio y sostenible.






