La FIFA confirmó el fin de la relación laboral con Kevin Lamour, quien se desempeñaba como director de operaciones del organismo.
La salida ocurrió después de que Lamour criticó públicamente el plan de Gianni Infantino para vender una participación en el negocio de los torneos, incluida la Copa del Mundo.
El directivo francés afirmó que el personal de la FIFA había sido “engañado” sobre la propuesta y la describió como “el proyecto de una sola persona”.
La FIFA agradeció a Lamour sus dos años de servicio y señaló que no haría más comentarios sobre el caso.
El organismo abandonó posteriormente el plan para crear una filial valuada en 20 mil millones de dólares y vender hasta 20% de sus acciones a inversionistas externos.







