La Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) reveló nuevos detalles sobre el móvil y la forma en que fue cometido el homicidio del tecladista de Camilo Séptimo, Jonathan Meléndez, y de integrantes de su familia, ocurrido en un fraccionamiento de Atizapán de Zaragoza, Estado de México. Por estos hechos, dos hombres fueron detenidos y enfrentan acusaciones que podrían derivar en una condena acumulada cercana a 300 años de prisión.
Los presuntos responsables fueron identificados como Diego Sebastián “N” y Gerardo “N”, quienes fueron detenidos el 2 de septiembre de 2026. Ambos ingresaron el viernes 4 de septiembre al Centro Penitenciario de Reinserción Social de Tlalnepantla, donde quedaron a disposición de la autoridad judicial.
La FGJEM informó que los detenidos son investigados por homicidio calificado cometido en agravio de dos o más personas, interrupción del embarazo de una mujer y crueldad animal. La fiscalía señaló que las acusaciones se relacionan con el ataque perpetrado dentro del inmueble ubicado en el fraccionamiento.
Buscaban una “caja fría” con bitcoins
De acuerdo con la investigación, Diego Sebastián “N”, quien era socio del músico, habría buscado un dispositivo físico conocido como “caja fría”, en el que supuestamente se almacenaban cantidades millonarias de dólares en bitcoins. Esa sería la razón por la que presuntamente habría organizado y cometido el multihomicidio.
Para facilitar el ataque y dificultar la identificación del vehículo utilizado, los sospechosos habrían conseguido un automóvil Kia gris y le colocaron placas de circulación sobrepuestas. La medida, según la fiscalía, tenía como objetivo entorpecer cualquier rastreo por parte de las autoridades.
Los presuntos responsables también habrían adquirido cinchos plásticos y cinta adhesiva industrial para someter a las víctimas. Con estos materiales, habrían inmovilizado a las personas que se encontraban en el domicilio antes de ejecutar el ataque.
La fiscalía agregó que Diego Sebastián “N” presuntamente utilizó un arma de fuego equipada con silenciador. El objetivo habría sido reducir el ruido de los disparos y evitar que los habitantes del fraccionamiento advirtieran lo que ocurría.
Hasta el momento, los dos detenidos permanecen internos en el penal de Tlalnepantla mientras continúa el proceso judicial. La autoridad ministerial mantiene abierta la investigación para esclarecer completamente el multihomicidio y determinar la responsabilidad individual de cada acusado.






