Los vehículos eléctricos podrían generar un mayor desgaste en las calles de Guanajuato, debido a que su incorporación no necesariamente reduciría la cantidad de automóviles que circulan y, además, algunos modelos pueden pesar hasta dos toneladas, informó Francisco de Anda, subsecretario de Movilidad.
El funcionario señaló que la electromovilidad representa un reto adicional para la infraestructura vial del estado, pues aunque estos vehículos no utilizan combustibles tradicionales, su peso puede incrementar la presión sobre las calles y avenidas. Hasta el momento, sin embargo, no se cuenta con un cálculo del costo que tendría este posible deterioro ni con una estimación precisa de su impacto.
La preocupación expuesta por la autoridad estatal se relaciona con el crecimiento de los vehículos eléctricos sin una disminución proporcional del número total de automóviles. Bajo este escenario, el cambio tecnológico en el tipo de propulsión no resolvería por sí mismo los problemas asociados con la saturación vehicular ni con el mantenimiento de la red vial.
Electromovilidad y micromovilidad, pendientes para Guanajuato
En este contexto, la electromovilidad no es considerada una solución única para los desafíos de movilidad que enfrenta Guanajuato. La atención también deberá contemplar otros factores, entre ellos la cantidad de vehículos en circulación, el peso de las unidades y las condiciones de las calles.
Otro de los pendientes mencionados es el impulso a la micromovilidad, como parte de una estrategia más amplia para diversificar las formas de traslado. Este tema permanece dentro de los asuntos que deberán ser atendidos en materia de movilidad estatal.
El impacto de la electromovilidad también alcanza al Código Territorial, de acuerdo con los planteamientos expuestos. Por ahora, la autoridad no ha presentado el cálculo del costo ni una evaluación definitiva sobre el desgaste que podrían ocasionar los vehículos eléctricos en la infraestructura urbana de Guanajuato.






