La Iglesia católica mexicana pidió al Estado convertir la búsqueda de personas desaparecidas en una “causa nacional” y llamó a acompañar a las familias que continúan buscando a sus seres queridos.
En un pronunciamiento del Episcopado mexicano, la institución señaló que la desaparición de personas representa una de las heridas más profundas del país. También advirtió que detrás de cada cifra existe un nombre y una familia que permanece a la espera.
La Iglesia subrayó que las autoridades tienen la responsabilidad de prevenir las desapariciones, realizar búsquedas inmediatas y efectivas, investigar los casos, procurar justicia y evitar que estos hechos se repitan.
De acuerdo con cifras del gobierno, México acumula 132 mil 534 personas desaparecidas y no localizadas desde 1952. De ese total, 130 mil 178 corresponden al periodo iniciado en 2006.
El Episcopado reconoció la labor de las madres buscadoras y de las organizaciones que participan en la localización de personas desaparecidas. Asimismo, informó que sus celebraciones religiosas estarían dedicadas a las víctimas y a sus familias.
La Iglesia llamó a la sociedad a rechazar la indiferencia, solidarizarse con quienes buscan a sus familiares y exigir a las autoridades el cumplimiento de sus obligaciones.








