El obispo de la Diócesis de Aguascalientes, Juan Espinoza Jiménez, marcó distancia entre la Iglesia y los partidos políticos al advertir que la fe católica no debe convertirse en bandera de intereses partidistas o ideológicos, aunque subrayó que los creyentes sí deben involucrarse en los problemas que enfrenta México y trabajar por el bien común.
Durante su homilía dominical, el obispo sostuvo que expresiones religiosas como “¡Viva Cristo Rey!” no deben interpretarse como consignas políticas. Explicó que dicha proclamación representa el reconocimiento de Jesucristo como el señor de la vida y no la adhesión a un partido o corriente ideológica.
“Cuando decimos ‘¡Viva Cristo Rey!’, no estamos convirtiendo a Cristo en bandera de un partido o de una ideología, estamos proclamando que Jesucristo es el señor de nuestra vida y que ningún poder humano puede ocupar el lugar que solamente corresponde a Dios”, afirmó.
La Iglesia no debe ser indiferente ante la realidad del país
Espinoza Jiménez enfatizó que la Iglesia no pertenece a ningún partido político, pero aclaró que esa posición no significa permanecer al margen de lo que ocurre en México. Por el contrario, señaló que su pertenencia a Cristo le exige mantener una postura atenta ante la realidad de la patria.
“La Iglesia pertenece a Cristo y no a ningún partido político, pero precisamente porque pertenece a Cristo, no puede ser indiferente ante la realidad de nuestra patria mexicana”, expresó el obispo de Aguascalientes.
En su mensaje, llamó a los católicos a comprometerse con la construcción del bien común. Consideró necesario fortalecer a las familias, formar ciudadanos honestos y contar con autoridades que comprendan el ejercicio del poder como un servicio a la sociedad.
También señaló la importancia de que los jóvenes se mantengan alejados de la violencia y las adicciones. A la par, planteó la necesidad de una sociedad que defienda la dignidad de las personas y no sea indiferente ante problemáticas como la pobreza, la migración y la inseguridad.
Participación ciudadana sin utilizar la fe con fines partidistas
El obispo recordó que la Iglesia está integrada no sólo por obispos, sacerdotes y religiosas, sino por todas las personas bautizadas. Por ello, pidió a los creyentes asumir un papel activo desde sus familias, centros de trabajo y comunidades.
La orientación central de su homilía fue participar en la vida pública y contribuir a la solución de los problemas sociales, pero sin utilizar a Cristo como instrumento de intereses políticos o partidistas.






