La Iglesia lanzó un comunicado durísimo por la crisis con los médicos: “La salud no puede depender del humor fiscal”
La Conferencia Episcopal Paraguaya (CEP) intervino este miércoles en el conflicto salarial entre el Gobierno y el Sindicato Nacional de Médicos (Sinamed), al advertir que la atención sanitaria “no admite postergaciones” y que el acceso a un trabajo digno no puede quedar sujeto al “humor fiscal del momento”. La postura de la Iglesia se conoció antes de la asamblea en la que el gremio definirá si retoma una huelga que podría afectar nuevamente los servicios médicos.
En su comunicado, la CEP sostuvo que un salario digno es aquel que no obliga a los trabajadores a subsidiar con sus propios recursos un servicio que corresponde prestar al Estado. También reclamó coherencia a quienes toman decisiones presupuestarias, al señalar que deberían aplicar a sí mismos los criterios de austeridad y transparencia que exigen a la población.
La crisis se profundizó después de la renuncia de más de 300 médicos en distintos centros del país. El Gobierno se ha resistido a conceder el reajuste salarial solicitado por Sinamed y condicionó cualquier aumento a la implementación de un sistema meritocrático. La ministra de Salud, María Teresa Barán, ha insistido en la creación de una carrera médica, aunque esa propuesta no forma parte de los reclamos centrales del sindicato.
La CEP cuestiona la falta de respuestas y pide proteger a los pacientes
La Iglesia afirmó que el presupuesto público se construye mediante decisiones políticas y no constituye una cifra inamovible. En ese sentido, advirtió que “catorce años de indiferencia” no pueden resolverse con un comunicado ni con una promesa indefinida de carrera sanitaria sin plazos ni financiamiento concreto.
La CEP pidió a los médicos priorizar los casos más urgentes ante una eventual nueva medida de fuerza y, al mismo tiempo, demandó al Ejecutivo respuestas concretas para resolver el conflicto. Rossana González, secretaria general de Sinamed, aseguró que el sindicato hará lo posible para evitar un impacto directo sobre la población.
El ministro de Economía, Óscar Lovera, anunció una partida de 760 millones de dólares para la compra de medicamentos e insumos de Salud, pero mantuvo cerrada la puerta al aumento salarial. Mientras tanto, médicos del Instituto de Previsión Social se manifestaron en el Hospital Central en respaldo a sus colegas del Ministerio de Salud.
El pronunciamiento episcopal ocurre después de una reunión entre el presidente Santiago Peña y representantes de la Iglesia, en la que la curia pidió priorizar la cuestión social. En paralelo, el Senado conformó una comisión especial para investigar presuntas irregularidades en el IPS y el Ministerio de Salud, mientras el conflicto salarial continúa sin una solución definitiva.






