Fernando Farías Laguna ingresó al penal de alta seguridad número 1, “Altiplano”, ubicado en Almoloya de Juárez, Estado de México, tras ser expulsado de Argentina y entregado a las autoridades mexicanas.
El contralmirante es acusado de encabezar, junto con su hermano Manuel Roberto Farías Laguna, una red de tráfico de combustible en la Marina. Ambos se encuentran recluidos en ese centro penitenciario.
Farías Laguna fue trasladado al penal después de ser presentado ante un médico legista en la Ciudad de México. La Fiscalía General de la República le imputa los delitos de lavado de dinero y delincuencia organizada.
De acuerdo con la investigación, la organización utilizaba buques tanque para ingresar hidrocarburos declarados como aceites o aditivos y evadir impuestos. Posteriormente, los combustibles eran distribuidos mediante empresas legalmente constituidas, mientras otras operaciones presuntamente servían para lavar las ganancias ilícitas.






