El quirófano robótico del Hospital General Xoco, operado por el IMSS-Bienestar en la Ciudad de México, permanece inservible debido a la falta de capacidad eléctrica y de personal especializado, pese a que fue presentado como el más avanzado de América Latina.
La instalación requirió una inversión de 525 millones de pesos y tiene capacidad para realizar 42 tipos de procedimientos. Sin embargo, solo ha sido utilizada en 19 ocasiones y como un quirófano convencional, sin activar el sistema robótico.
Personal médico señaló que las pruebas para encender el equipo generan variaciones de voltaje que podrían poner en riesgo el aparato y otras áreas críticas del hospital.
Trabajadores también reportaron que el nuevo tomógrafo no ha podido operar, además de que se localizaron soluciones salinas para hemodiálisis caducadas. El área de urgencias remodelada presentó filtraciones y el banco de sangre fue cerrado temporalmente tras la caída de plafones.
La instalación fue inaugurada en dos ocasiones, encabezadas por la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, y la presidenta Claudia Sheinbaum.






