Irán ha presentado una lista de exigencias a Estados Unidos para reabrir el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz. Esta solicitud incluye el levantamiento del bloqueo naval, la eliminación de sanciones y el pago de reparaciones por daños de guerra.
Mohamad Baqer Zolgadr, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní, afirmó que el estrecho no será abierto hasta que se “corrija el comportamiento” de Washington. Detalló seis condiciones para considerar dicha corrección, entre las que se encuentran la liberación de activos iraníes bloqueados y el cese de las operaciones militares contra Irán y sus aliados en la región.
Zolgadr enfatizó que estas demandas representan los intereses del pueblo iraní y resaltó que la institución no cederá en temas militares ni en negociaciones. Otros altos funcionarios de Irán también han vinculado la reapertura del estrecho a la aceptación de estas condiciones.
El ministro de Exteriores, Abás Araqchí, señaló que la reapertura del estrecho depende de la compensación por violaciones de acuerdos previos, y anunció que las conversaciones con Omán sobre la gestión del paso marítimo están avanzando.
El portavoz de la Guardia Revolucionaria expresó que la reapertura también dependerá de que Washington acepte las condiciones de Teherán y evite interferencias en las negociaciones regionales.
Omán, por su parte, considera que las conversaciones sobre la navegación en Ormuz son positivas, aunque advirtió que los recientes ataques a buques podrían afectar estas negociaciones. Esto se da en un contexto en el que Emiratos Árabes Unidos ha denunciado un ataque a uno de sus buques por parte de Irán, acusación que Teherán no ha comentado.
En julio, Irán anunció un nuevo cierre del estrecho de Ormuz, ruta que antes de la guerra representaba el tránsito del 20% del crudo mundial. Este cierre ocurrió en medio de tensiones con Estados Unidos, que restableció el bloqueo naval sobre puertos y buques iraníes, afectando las negociaciones en curso entre ambas partes.







