Un lago recién formado en la zona fronteriza entre Nepal y la región autónoma del Tíbet, en China, podría desbordarse y provocar una nueva inundación, mientras continúan las labores de rescate tras la riada que dejó casi 600 muertos.
Las autoridades nepalíes advirtieron que el río quedó bloqueado aguas arriba por una acumulación de lodo y rocas, lo que originó un lago en crecimiento. Imágenes satelitales ubican la barrera a más de 10 kilómetros del Puerto de Gyirong, afectado por el agua y el lodo.
Expertos señalaron que el lago se formó tras una avalancha de hielo y roca y que ya comenzó a desaguar. Su volumen equivale aproximadamente al de mil 200 piscinas olímpicas, por lo que se mantiene el riesgo de una crecida repentina río abajo.
Nepal reportó 579 cuerpos rescatados y China elevó a cinco los fallecidos en el lado tibetano. Además, las autoridades nepalíes informaron de mil 924 personas cuyo paradero se desconoce.
Los equipos de emergencia retomaron las labores de rescate en China, aunque con precaución ante una posible nueva inundación. Nepal también solicitó a India y China 42 puentes portátiles para restablecer el tránsito y llegar a las comunidades incomunicadas.






