Mette-Marit enfrenta su llegada al trono de Noruega en medio de problemas de salud y controversias familiares que han marcado los últimos años de la monarquía. La esposa de Haakon VIII padece fibrosis pulmonar crónica y continúa recuperándose de un trasplante de pulmón.
La ahora reina fue diagnosticada con la enfermedad en 2018. Su estado de salud generó preocupación pública luego de que participara en un acto oficial conectada a un dispositivo de oxígeno.
A esta situación se suma el caso de su hijo Marius, quien fue condenado a cuatro años de prisión por dos casos de violación, maltrato contra una exnovia y otros delitos. El proceso judicial representó una nueva fuente de presión para la familia real noruega.
Mette-Marit también ha enfrentado cuestionamientos por su antigua amistad con Jeffrey Epstein, condenado por delitos sexuales. La reina sostuvo que desconocía sus antecedentes y que no sabía que fuera un delincuente sexual ni un maltratador.
Antes de casarse con Haakon, Mette-Marit fue madre soltera de Marius, nacido de una relación con Morten Borg, quien había sido condenado por tráfico de drogas. Con el entonces príncipe tuvo además a los príncipes Ingrid Alexandra y Sverre Magnus.
Pese a las controversias, Haakon ha mantenido su respaldo a Mette-Marit desde que contrajeron matrimonio. La pareja vive en el Palacio de Skaugum, en Asker, desde donde se espera que encabece una nueva etapa de la monarquía noruega.






