La directora francesa Marion Le Corroller se consagró en el Festival de Sitges con “Sanguine”, película reconocida como Mejor Película en uno de los encuentros internacionales más importantes dedicados al cine de terror y fantástico. El triunfo confirma además una tendencia reciente del certamen: por segundo año consecutivo, el máximo galardón recae en la ópera prima de una directora, después de que en 2025 venciera “La Hermanastra Fea”, de la noruega Emilie Blichfeldt.
El reconocimiento coloca a Le Corroller entre las nuevas voces destacadas del llamado body horror, una corriente que utiliza las transformaciones y el deterioro del cuerpo para abordar conflictos emocionales, sociales o psicológicos. Aunque la información disponible no detalla la trama de “Sanguine”, el premio principal obtenido en Sitges representa un impulso relevante para la película y para la carrera de su realizadora.
El jurado también distinguió el guion de “Buddy”, dirigida por el estadounidense Casper Kelly. La cinta se convirtió en una de las sensaciones de la temporada dentro del género al plantear una premisa tan inquietante como inesperada: un unicornio de peluche perteneciente a un programa infantil se transforma en un monstruo asesino. El reconocimiento refuerza la presencia de propuestas que combinan elementos de la cultura popular con el terror más extremo.
¿Qué lugar ocupó el cine latinoamericano en el Festival de Sitges?
La representación iberoamericana tuvo un papel destacado mediante el premio del público Blood Window, plataforma de promoción del cine fantástico latinoamericano, otorgado a “No salgas”, de Victoria Linares Villegas. La película explora la experiencia queer y los traumas heredados a través de una joven que, tras la muerte de su novia, enfrenta el peso de ocultar su identidad.
En la sección Noves Visions, el argentino Cristian Ponce compartió el premio a la Mejor Dirección con la española “La muerte de Drácula” por “Familia teme enfrentar una nueva noche de terror”. Ponce recupera la estética de los programas de la televisión argentina de los años 1980 para evocar una época todavía marcada por la dictadura.
La historia sigue a una familia rodeada por fenómenos cada vez más extraños, hasta que sus integrantes comienzan a cuestionar su propia realidad. La película, cercana por momentos al cine experimental y con ecos de David Lynch, fue rodada en menos de una semana, con recursos limitados y sin financiación del Estado argentino. Su productor, Juan Protto, vinculó esas condiciones con la crisis que atraviesa el cine bajo el gobierno de Javier Milei.
- Punto clave / Qué ocurrió: “Sanguine”, de Marion Le Corroller, ganó el premio a Mejor Película en Sitges.
- Impacto o alcance: El palmarés reconoció nuevas voces del terror francés, estadounidense y latinoamericano.
- Qué sigue: El festival continuará como plataforma internacional para la exhibición y promoción del cine fantástico; el próximo año celebrará su edición número 60.
El resultado deja a “Sanguine” como una de las películas emergentes más relevantes del certamen y confirma la apertura de Sitges hacia propuestas autorales, experimentales y procedentes de distintas regiones.






