Mazda comenzó a vender fuera de Asia uno de sus primeros vehículos de origen chino, la CX-6e, un SUV eléctrico que ha llamado la atención por una función inusual: puede reproducir mensajes verbales hacia personas que se encuentran cerca, ya sea dentro de otro automóvil o caminando por la calle. La herramienta fue diseñada para facilitar la comunicación, pero también permite que el vehículo emita insultos si el usuario introduce ese tipo de contenido.
El sistema se llama External Announcement y busca reducir la dependencia del claxon. Entre sus usos previstos están anunciar la llegada a un sitio o alertar a un peatón sobre la presencia del automóvil. La función convierte al vehículo en una especie de altavoz exterior capaz de transmitir mensajes directamente al entorno, algo especialmente relevante en situaciones donde una señal acústica tradicional puede resultar poco clara.
El problema surgió al comprobar que el altavoz no cuenta con un filtro para bloquear palabras ofensivas. De acuerdo con una prueba citada en la información de origen, los conductores pueden redactar mensajes desde la pantalla táctil de 26 pulgadas y guardarlos como accesos directos. Durante ese proceso fue posible introducir insultos y reproducirlos en el exterior sin que el sistema impidiera su emisión.
¿Qué riesgos plantea una función pensada para comunicarse?
La ausencia de restricciones abre la puerta a usos indebidos, desde provocaciones contra otros conductores hasta mensajes dirigidos a peatones. En México, donde las expresiones verbales desde un automóvil forman parte de conflictos cotidianos en la vía pública, la posibilidad de que el propio vehículo “hable” eleva el alcance de ese comportamiento: el insulto deja de depender únicamente de la voz del conductor y se transforma en una emisión audible para quienes estén alrededor.
El caso también muestra un desafío para los fabricantes: una función creada para mejorar la interacción entre el automóvil y su entorno necesita controles de software que eviten abusos. En Australia, el uso indebido podría derivar en multas de hasta 6,000 dólares australianos, equivalentes a más de 76 mil pesos, mientras que las amenazas o los mensajes de odio pueden tener consecuencias penales.
- Punto clave / Qué ocurrió: La Mazda CX-6e incorpora External Announcement para emitir mensajes verbales al exterior.
- Impacto o alcance: La pantalla de 26 pulgadas permite crear mensajes personalizados, incluidos insultos, porque el sistema no bloquea palabras ofensivas.
- Qué sigue: Mazda aún no confirma la llegada de la CX-6e a México y podría eliminar o modificar la función mediante software.
Por ahora, no existe confirmación sobre su comercialización en México. La marca analiza el arribo de un modelo relacionado y, si la CX-6e llega a otros mercados, el sistema podría desaparecer de la configuración o recibir ajustes para limitar su uso indebido.




