Los faros opacos no solo afectan la apariencia de un automóvil: también pueden reducir la cantidad de luz que llega al camino. El problema es frecuente en vehículos que pasan largos periodos estacionados a la intemperie, debido al desgaste de las carcasas plásticas que protegen los componentes internos.
El material utilizado habitualmente en esas cubiertas es policarbonato, un plástico ligero y resistente que ayuda a distribuir la iluminación. Sin embargo, con el paso del tiempo pierde transparencia por la exposición a la radiación ultravioleta, la lluvia, el polvo y otros factores ambientales. El resultado puede ser una superficie amarillenta, opaca y áspera al tacto.
Existen productos especializados y servicios profesionales para recuperar los faros, pero también hay alternativas caseras de bajo costo. Su efectividad depende del nivel de deterioro y no sustituyen necesariamente un proceso de pulido más completo, aunque pueden mejorar el aspecto de la superficie cuando el daño todavía no es profundo.
¿Cómo aplicar bicarbonato y qué productos conviene evitar?
Una de las opciones consiste en mezclar bicarbonato de sodio con agua hasta obtener una pasta de consistencia similar a la de una pasta dental. La mezcla debe extenderse sobre la carcasa del faro con un paño suave y limpio, mediante movimientos circulares y presión media durante algunos minutos.
Después, los residuos pueden retirarse con otro trapo humedecido en vinagre tibio. El procedimiento concluye con una limpieza usando un paño, agua caliente y jabón líquido para trastes. Es importante trabajar con cuidado para no arrastrar partículas de suciedad que puedan provocar más rayones en el plástico.
Otra alternativa es utilizar una pequeña cantidad de pasta de dientes, preferentemente de las formuladas para blanquear. Se aplica directamente sobre el faro y se frota con un paño de microfibra o una esponja durante entre cinco y diez minutos. Posteriormente, la pasta debe retirarse con un paño limpio y húmedo.
- Punto clave / Qué ocurrió: La opacidad de los faros se relaciona con el envejecimiento del policarbonato y la exposición al sol, la lluvia y la suciedad.
- Impacto o alcance: La degradación puede disminuir la transparencia de las carcasas y afectar la iluminación del camino, especialmente en automóviles expuestos constantemente al exterior.
- Qué sigue: Se pueden probar mezclas caseras con bicarbonato o pasta de dientes, pero debe evitarse el uso de alcohol y limpiadores fuertes.
El mantenimiento regular ayuda a conservar los faros en mejores condiciones. Antes de pulirlos, no se recomienda aplicar alcohol ni productos agresivos, ya que pueden dañar el plástico. Si la opacidad persiste o la superficie presenta un deterioro considerable, la alternativa será recurrir a productos específicos o a un servicio especializado.







