Nissan enfrenta una etapa financiera complicada y puso en marcha un plan global para reducir sus costos de producción sin que los clientes perciban cambios evidentes en la calidad de sus vehículos. La estrategia incluye ajustes en plantas, logística y componentes, con medidas que comenzaron a aplicarse desde finales de 2025 y que podrían influir en la configuración futura de la gama.
El proyecto reúne a 3,000 empleados, quienes durante los últimos tres meses han presentado cerca de 4,000 propuestas para hacer más eficiente la fabricación. De ese total, aproximadamente 1,600 fueron consideradas viables. La coordinación está a cargo de Tatsuzo Tomita, directivo reconocido internamente por su experiencia en la reducción de gastos operativos.
Una de las primeras áreas revisadas fueron las cabeceras de los asientos. Nissan mantiene una oferta demasiado amplia de estas piezas, almacenadas en las instalaciones de un proveedor cuya superficie equivale a dos canchas de tenis. La variedad obliga a los trabajadores a recorrer hasta 30,000 pasos diarios para localizar los componentes solicitados.
La propuesta consiste en reducir a la mitad el espacio necesario para almacenar los reposacabezas y limitar las opciones disponibles. El objetivo es disminuir el desgaste del personal, simplificar el inventario y reducir los costos asociados con el manejo de piezas, sin modificar de manera visible la función principal del componente.
¿Qué elementos de los vehículos cambiarán para reducir gastos?
Los faros de ciertos modelos también serán revisados. Nissan busca utilizar grupos ópticos con especificaciones menores y piezas genéricas que los proveedores ya fabrican para otras automotrices. Además, algunos componentes podrían prefabricarse para disminuir el número de piezas enviadas y hacer más eficientes las rutas logísticas.
Otro ajuste contempla el tinte de las vestiduras. En algunos modelos se utiliza una capa adicional para proteger los asientos contra la decoloración provocada por el sol, pero la marca considera que esa protección se duplica con el filtro solar de los vidrios. Al eliminar esa redundancia, la compañía espera recortar gastos sin alterar de forma significativa el uso cotidiano del interior.
El plan también alcanzará la oferta comercial. Nissan reestructurará su portafolio y el Ariya sería uno de los primeros modelos en salir, aunque la empresa no lo ha confirmado. Asimismo, podrían reducirse las versiones disponibles de varios vehículos para evitar una gama demasiado amplia y costosa de producir.
- Punto clave / Qué ocurrió: Nissan activó un programa global para reducir costos de fabricación y operación.
- Impacto o alcance: Participan 3,000 empleados y ya se identificaron cerca de 1,600 propuestas viables.
- Qué sigue: Continuará la aplicación de ajustes en componentes, logística y portafolio de vehículos.
La empresa seguirá evaluando medidas similares a las adoptadas anteriormente por otros fabricantes, como la reducción de componentes en ciertos vehículos. Por ahora, Nissan concentra sus esfuerzos en hacer más eficiente la producción sin trasladar directamente los recortes a la experiencia del cliente.









