Extienden emergencia zoosanitaria por gusano barrenador del ganado en México
La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural ha presentado un anteproyecto que busca ampliar la emergencia zoosanitaria provocada por la plaga del gusano barrenador del ganado (GBG) a todo el territorio nacional. La medida se justifica ante el avance y propagación de la plaga desde la frontera sur hacia otras regiones del país.
El anteproyecto, difundido en el portal de la Comisión Nacional de Mejora Regulatoria, destaca la necesidad de implementar acciones y medidas zoosanitarias más rigurosas frente a la diseminación del GBG. Inicialmente, la emergencia se había activado en el sur del país, pero ahora se propone incluir todas las regiones.
Entre las acciones urgentes estipuladas, se requiere que los propietarios de animales reporten al Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) cualquier indicio de larvas en sus animales. Además, se establece que para trasladar ganado de diversas especies, el propietario debe contar con un Certificado Zoosanitario de Movilización (CZM).
Para obtener dicho certificado, el ganado deberá someterse a un tratamiento con lactonas macrocíclicas entre tres y cinco días antes de solicitar el CZM. Posteriormente, los animales deberán ser desparasitados y revisados físicamente para descartar la presencia de larvas o heridas. Si el ganado no es trasladado de inmediato, se deberá aplicar un segundo tratamiento si el transporte se realiza entre seis y 15 días después del primero. Si transcurre más tiempo, será necesario reiniciar el proceso.
Este anteproyecto subraya la preocupación por la presencia del GBG en el sur y centro del país, lo que representa un riesgo de dispersión hacia áreas ganaderas del norte, que hasta ahora se mantienen libres de la plaga.
De ser aprobado, el acuerdo entraría en vigor al día siguiente de su publicación en el Diario Oficial de la Federación.
Además, el secretario de Agricultura ha indicado que todavía no existen condiciones para fijar una fecha de reapertura de la frontera con Estados Unidos para la exportación de ganado, tras el cierre decretado hace casi un año debido al brote del GBG. Este cierre, implementado por el Departamento de Agricultura de EE.UU., ha impactado significativamente las importaciones de ganado vivo desde México, que representan aproximadamente el 60% de este tipo de importaciones en el país vecino.





