Descubren que los microplásticos pueden provocar daños celulares
Una investigación de la Universidad de Columbia y la Universidad de California en Berkeley encontró que los microplásticos pueden generar reacciones químicas potencialmente dañinas al entrar en contacto con el agua. El hallazgo, publicado en la revista Nature, identifica un posible mecanismo mediante el cual estas partículas podrían alterar proteínas, células y material genético, aunque todavía no demuestra que el mismo nivel de daño ocurra dentro del cuerpo humano.
El estudio cuestiona la idea de que el plástico es un material químicamente estable y poco reactivo. Cuando un objeto plástico se fragmenta, aumenta de manera considerable la superficie expuesta al ambiente en relación con su volumen. Esta característica favorece nuevas interacciones con el agua y otras sustancias.
Para analizar el fenómeno, los investigadores estudiaron seis tipos de plásticos comerciales mediante experimentos de laboratorio, técnicas de medición y simulaciones computacionales. Los resultados mostraron que el contacto con el agua puede producir radicales hidroxilo, moléculas altamente reactivas formadas por átomos de oxígeno e hidrógeno, capaces de atacar componentes esenciales de las células.
Los materiales que más repelen el agua fueron especialmente reactivos. De acuerdo con el análisis, su superficie puede reorganizar las moléculas cercanas y facilitar la transferencia de electrones, un proceso que favorece la formación de radicales libres.
¿Qué efectos observaron los investigadores y qué falta por comprobar?
En condiciones controladas, los radicales alteraron el comportamiento de la lisozima, una proteína presente en la saliva, las lágrimas y otros fluidos corporales, que comenzó a agruparse de forma anormal. Además, los glóbulos rojos de ratones presentaron deformaciones y fragmentaciones asociadas con las reacciones químicas generadas por los microplásticos.
El equipo también observó que la cafeína impedía la agrupación de las proteínas. Sin embargo, este resultado experimental no significa que consumir café proteja al organismo frente a la exposición a partículas plásticas.
La relevancia del hallazgo radica en que los microplásticos están presentes en diversos ambientes y productos cotidianos. Pueden liberarse durante el lavado de ropa sintética, el calentamiento de ciertos recipientes plásticos o la exposición de botellas al sol. Aun así, los científicos advierten que una reacción observada en laboratorio no equivale automáticamente a un daño comprobado en personas.
- Punto clave / Qué ocurrió: Se identificó que algunos microplásticos pueden generar radicales hidroxilo al entrar en contacto con el agua.
- Impacto o alcance: Estas moléculas pueden alterar proteínas y células; los efectos fueron observados en pruebas controladas y en glóbulos rojos de ratones.
- Qué sigue: Será necesario determinar qué concentraciones representan un riesgo real y comprobar si el mecanismo ocurre dentro de organismos vivos.
El estudio aporta una posible explicación química para algunos efectos biológicos de los microplásticos, pero la evidencia aún no permite establecer conclusiones definitivas sobre el riesgo para la salud humana. Las próximas investigaciones deberán evaluar la exposición real, los mecanismos de defensa del organismo y alternativas para fabricar plásticos menos reactivos.










