Científicos logran restaurar parcialmente la visión en personas ciegas mediante terapia genética y gafas especiales
Un equipo de científicos de la Universidad de Pittsburgh, en Estados Unidos, y del Instituto de Oftalmología Molecular y Clínica de Basilea, en Suiza, consiguió que algunas personas con ceguera avanzada volvieran a detectar objetos y elementos de su entorno mediante una combinación experimental de terapia genética y gafas especiales. El ensayo incluyó a 10 pacientes con retinosis pigmentaria, una enfermedad hereditaria que destruye progresivamente las células sensibles a la luz de la retina.
La retinosis pigmentaria afecta a los fotorreceptores, células encargadas de captar la luz y convertirla en señales visuales para el cerebro. Cuando dejan de funcionar, la visión se deteriora de manera gradual y, en fases avanzadas, puede llegar a perderse casi por completo. La diversidad de alteraciones genéticas que pueden causar la enfermedad ha dificultado el desarrollo de tratamientos capaces de reparar directamente el daño.
¿Cómo funciona la terapia y qué lograron los participantes?
En lugar de intentar recuperar los fotorreceptores dañados, los investigadores aprovecharon otras células de la retina que suelen sobrevivir y conservar conexiones con el cerebro. En el ojo más afectado de cada participante inyectaron un virus modificado para transportar instrucciones genéticas destinadas a producir ChrimsonR, una proteína sensible a la luz que procede de microorganismos como las algas.
Debido a que las células modificadas necesitan una iluminación específica, los pacientes utilizaron gafas equipadas con una cámara y un sistema de proyección. El dispositivo captaba las imágenes del entorno y las transformaba en pulsos de luz ámbar, capaces de estimular las células tratadas para que enviaran señales visuales al cerebro.
Siete de los 10 participantes mejoraron su sensibilidad a la luz y seis alcanzaron una mejoría considerada clínicamente significativa. Además, cuatro de las ocho personas que completaron las pruebas de comportamiento visual lograron detectar objetos o localizar elementos del entorno con mayor eficacia. Algunos pudieron identificar puertas o seguir líneas utilizando las gafas.
Los resultados no equivalen a recuperar una visión normal: ninguno de los participantes pudo leer textos ni reconocer rostros. Sin embargo, quienes practicaron durante más tiempo tendieron a obtener mejores resultados, posiblemente porque aprendieron a interpretar las señales producidas por el sistema.
- Punto clave / Qué ocurrió: Una terapia optogenética permitió que células supervivientes de la retina respondieran a la luz.
- Impacto o alcance: Siete de 10 participantes mejoraron su sensibilidad luminosa y seis tuvieron beneficios clínicamente significativos.
- Qué sigue: Se requieren estudios más amplios para confirmar la eficacia y seguridad del tratamiento experimental.
La mayoría de los efectos adversos fueron leves o moderados, aunque se registró una complicación ocular grave que se resolvió rápidamente. Por ahora, el avance demuestra una posibilidad de recuperar funciones visuales limitadas tras una pérdida importante de fotorreceptores, pero aún debe ser evaluado en investigaciones de mayor tamaño.




