Dormir menos de cinco horas por noche se relacionó con un mayor riesgo de desarrollar hasta 37 enfermedades, de acuerdo con una investigación basada en los hábitos de sueño de 95.559 adultos de mediana edad y mayores. El análisis utilizó información del Biobanco del Reino Unido y siguió la evolución médica de los participantes durante casi nueve años, por lo que sus resultados refuerzan la importancia de vigilar no solo cuánto se duerme, sino también la calidad y regularidad del descanso.
El estudio fue realizado por investigadores de universidades de China y publicado en la revista científica PLOS Medicine. Para medir el sueño, los participantes utilizaron durante siete días y noches dispositivos colocados en la muñeca. Estos aparatos registraron sus movimientos y, mediante un sistema de inteligencia artificial, estimaron la duración del descanso y el tiempo transcurrido en distintas etapas del sueño.
Después, los científicos compararon esos patrones con los historiales médicos de los participantes. En total revisaron más de 1.000 problemas de salud y detectaron 156 asociaciones estadísticamente significativas entre determinadas características del sueño y enfermedades diagnosticadas posteriormente.
¿Qué importancia tienen las etapas del sueño y cuáles son las limitaciones?
Para muchas de las enfermedades analizadas, los riesgos más bajos se concentraron entre quienes dormían aproximadamente de seis a ocho horas. Sin embargo, el tiempo total no fue el único factor relevante. Una mayor proporción de sueño REM, etapa vinculada con la memoria, el aprendizaje y las emociones, se relacionó con un menor riesgo de hasta 83 enfermedades.
Los investigadores calcularon que cada 47,6 minutos adicionales de sueño REM se asociaron con un riesgo 26% menor de insuficiencia cardíaca. También observaron asociaciones con un riesgo 46% menor de demencia y 80% menor de enfermedad de Parkinson durante el seguimiento. El sueño profundo, por su parte, se vinculó con un menor riesgo de siete enfermedades, incluida la diabetes tipo 2.
En contraste, los horarios irregulares y los despertares frecuentes durante la noche se asociaron con mayores riesgos de distintos problemas de salud mental, entre ellos los trastornos de ansiedad y los relacionados con el consumo de sustancias.
- Punto clave / Qué ocurrió: Dormir menos de cinco horas se relacionó con hasta 37 enfermedades.
- Impacto o alcance: El análisis incluyó a 95.559 adultos y examinó más de 1.000 problemas de salud.
- Qué sigue: Se requieren investigaciones adicionales para confirmar los mecanismos y determinar si existe una relación causal.
Los autores advierten que el estudio fue observacional y que los dispositivos estimaron las etapas del sueño durante solo una semana. Por ello, los resultados no demuestran que dormir poco provoque directamente las enfermedades ni que aumentar artificialmente el sueño REM reduzca esos riesgos. Las necesidades de descanso varían entre personas, pero mantener horarios regulares y procurar un sueño suficiente aparece como una recomendación respaldada por estos hallazgos.




