Miles de migrantes que ingresaron de manera irregular a Ceuta durante un arribo masivo permanecen en la ciudad tres semanas después, mientras las autoridades habilitan nuevos espacios de acogida ante la falta de capacidad en los centros disponibles.
Más de 300 personas se concentraban en los alrededores de Loma Colmenar, donde se encuentra uno de los dispositivos temporales destinados a atender a quienes continúan en el enclave español.
El centro se encuentra lleno y los migrantes que permanecen en el exterior esperan obtener una plaza y, en algunos casos, iniciar los trámites para solicitar asilo. Durante el día, muchos de ellos deambulan por distintos puntos de la ciudad y buscan lugares para pasar la noche.
La apertura de nuevos espacios fue necesaria después del desalojo de la playa del Trampolín, que obligó a trasladar a cientos de personas a otros puntos de acogida.
Hamza, un joven marroquí que afirma haber ingresado de manera irregular, relató que ha dormido en el bosque y que recibe alimentos de la Cruz Roja. “No hay espacio para toda la gente”, señaló mientras esperaba una respuesta frente al centro temporal.
La concentración de cientos de personas ante un dispositivo sin plazas disponibles evidencia que la crisis migratoria continúa abierta en Ceuta. Miles de migrantes siguen a la espera de una solución, de regularizar su situación o de iniciar los procedimientos de protección internacional correspondientes.






