Sinaloa. La senadora morenista Ana Chiquete, suplente de la virtual candidata de Morena al gobierno estatal, Imelda Castro, rechazó considerarse “rochista”, aunque reconoció al gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya, como una figura importante del movimiento de la Cuarta Transformación en la entidad.
Previo a la sesión del Senado de la República, la legisladora fue cuestionada sobre su cercanía política con Rocha Moya. Chiquete respondió que se considera parte de un movimiento de transformación y expresó gratitud y respeto hacia el mandatario con licencia, quien, dijo, le dio una oportunidad en su trayectoria política.
“Yo me considero parte de un movimiento de transformación y en Sinaloa el doctor Rubén Rocha Moya es una figura que ha sido muy importante en este movimiento”, declaró. Añadió que las oportunidades deben honrarse con trabajo y sostuvo que esa ha sido la forma en que ha desarrollado su actividad política.
La senadora también afirmó que en su trayectoria no existen vínculos con la delincuencia, luego de que el gobierno de Estados Unidos señalara a Rocha Moya y a otros nueve funcionarios de su administración por presuntos nexos. “No, no hay señalamientos y no los habrá porque no existen”, expresó.
Chiquete evita pronunciarse sobre acusaciones contra funcionarios de Sinaloa
Al ser interrogada sobre si consideraba culpable a Rocha Moya por los señalamientos atribuidos a una fiscalía de Nueva York, la legisladora evitó emitir un juicio personal y sostuvo que corresponderá a las instituciones realizar las investigaciones y determinar lo conducente.
“Una opinión mía no va a sustituir lo que las instituciones digan, yo confío en las instituciones y que van a hacer los trabajos necesarios para ello”, planteó la senadora de Morena.
Sobre Enrique Inzunza, actual senador sin partido y también señalado por el gobierno estadounidense de presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa, Chiquete mantuvo una postura similar. Dijo que le tiene gratitud y respeto, además de considerarlo un compañero senador.
Finalmente, la legisladora rechazó calificar a Sinaloa como un “narcoestado”, aunque reconoció que recuperar la seguridad continúa siendo un pendiente para la entidad. También consideró necesario reforzar los apoyos dirigidos a los sinaloenses, especialmente a los jóvenes, mientras las instituciones determinan el alcance de los señalamientos contra funcionarios y exfuncionarios estatales.








