Morelia, Michoacán. La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) ha expresado su preocupación y desaprobación tras las declaraciones del sacerdote Alfredo Gallegos, conocido como “Padre Pistolas”, en torno a la gobernadora de Guanajuato, Libia Dennise García Muñoz Ledo. Durante una homilía, el clérigo se refirió a la mandataria como "pinche gobernadora" y aseguró que su gestión llevará a la población a una situación de hambre. Además, Gallegos hizo alusión a una posible levantamiento armado en contra de ella, responsabilizándola de la crisis alimentaria.
Este contexto se da en relación con el proyecto de infraestructura vinculado a la presa Solís, que busca trasladar agua hacia el corredor industrial de Guanajuato. Los gobiernos federal y estatal están detrás de esta iniciativa, que ha generado controversia entre ciertos sectores de la población.
En respuesta, el presidente de la CEM, junto con el secretario general, han indicado que no hay justificación para el uso de expresiones violentas, despectivas o discriminatorias. Subrayaron que los miembros de la Iglesia deben reflejar la compasión y dignidad que caracteriza la enseñanza de Cristo.
Los obispos reiteraron su compromiso de fomentar un ambiente de diálogo y reconciliación, enfatizando la importancia de defender la dignidad de todas las personas en la sociedad.





