Paulo García recibió el respaldo de Ariadna Montiel y se perfila para asumir la presidencia de Morena en la Ciudad de México, luego de más de un mes de acefalía tras la salida de Héctor Díaz-Polanco. El diputado local y vocero del grupo parlamentario guinda en el Congreso capitalino cuenta también con el apoyo de la jefa de Gobierno, Clara Brugada, de acuerdo con diversas fuentes.
García, legislador electo por Coyoacán, se reunió este lunes con Montiel en las oficinas ubicadas en la calle Liverpool, en la colonia Juárez. El encuentro había sido coordinado desde la semana pasada y derivó en una fotografía y un mensaje público que fueron interpretados como una “preconfirmación” de su futuro al frente del partido en la capital.
“Me da mucho gusto contar con su apoyo para coordinar las tareas de nuestro movimiento en nuestra maravillosa ciudad”, manifestó Montiel tras la reunión. La dirigente también destacó la conversación sobre los avances y retos de la transformación en la CDMX, mientras que fuentes consultadas describieron a García como uno de los perfiles más fuertes para encabezar al partido.
El anuncio formal podría realizarse la próxima semana. Antes, se prevé que este martes, con el reinicio de las sesiones ordinarias en el Palacio de Donceles, Paulo García emita un mensaje para solicitar licencia a su cargo como diputado local.
Roberto Castillo sería su relevo en el Congreso capitalino
En caso de que García deje la Legislatura, su lugar sería ocupado por Roberto Castillo, titular de la Agencia de Gestión Integral de Residuos de la Ciudad de México (AGIR). Castillo es también un dirigente de Coyoacán y ha trabajado de cerca con quien se perfila como el próximo presidente de Morena CDMX.
La designación pondría fin a la falta de una dirigencia formal que comenzó después de que Héctor Díaz-Polanco renunciara el 19 de julio. Desde entonces, García apareció como el aspirante con mayores posibilidades debido al respaldo que, según las fuentes, reúne de Brugada, Montiel y otras figuras políticas vinculadas con el Gobierno federal.
Una vez que asuma el cargo, García tendrá entre sus principales retos la organización del operativo electoral de la 4T rumbo a las elecciones de 2027. También deberá coordinar los procesos de inscripción y las encuestas para definir candidaturas, además de mantener la alianza con el Partido Verde y el PT, en medio de tensiones que podrían complicar el escenario político del próximo año.








