Ciudad de México.— La titular de la Secretaría de Gobernación (Segob), Rosa Icela Rodríguez, entregó el 1 de septiembre de 2026 el segundo informe de gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum ante la Cámara de Diputados, en una ceremonia que duró aproximadamente 30 minutos y concluyó con la salida apresurada de la funcionaria, quien no escuchó los posicionamientos de los grupos parlamentarios.
Rodríguez llegó a la tribuna del salón de sesiones acompañada por una comitiva plural de legisladores designada por la presidencia del recinto de San Lázaro. Los diputados avanzaron junto con ella hasta el punto de entrega, en medio de saludos, abrazos, fotografías y selfies, para finalmente entregar el documento en mano al presidente de la Cámara, Raúl Bolaños-Cacho.
A diferencia de lo ocurrido durante el sexenio pasado, la secretaria de Gobernación no emitió ningún mensaje durante el acto. En aquella ocasión, Luisa María Alcalde pronunció un discurso que fue señalado como proselitista durante la ceremonia de entrega del informe presidencial.
También se recordó que, durante el primer tramo de la administración del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador, el secretario de Gobernación, Adán Augusto López Hernández, dirigió algunas palabras a los legisladores. En ese episodio, el recorrido hasta la tribuna se prolongó casi 45 minutos, debido a los intercambios que sostuvo con diputados priistas, entre ellos Alejandro Moreno y Rubén Moreira.
Preparan el terreno antes de la entrega del informe
Como parte de la estrategia previa, Juan Ramiro Robledo, subsecretario de enlace legislativo, acudió casi tres horas antes a la Cámara de Diputados para conocer el ánimo de los seis grupos parlamentarios, con especial atención a las posiciones de la oposición.
Robledo se reunió con colaboradores en el restaurante del recinto legislativo, donde incluso algunos permanecieron de pie ante la falta de sillas para recibir instrucciones antes de la ceremonia.
Tras concluir la entrega, Rosa Icela Rodríguez abandonó el salón de sesiones con prisa. Aproximadamente 35 minutos después ya se encontraba a bordo de su camioneta, cuyo trayecto fue facilitado mediante el cierre de dos carriles de la Avenida Congreso de la Unión. La funcionaria se retiró sin escuchar los posicionamientos de los diputados.







