Rubén Rocha Moya solicitó nuevamente licencia al Congreso de Sinaloa, con carácter indefinido y por más de 30 días, apenas un día después de haber regresado a la gubernatura. La decisión ocurre en medio de la presión desde Palacio Nacional y de la pérdida de respaldo dentro de Morena.
La petición fue presentada ante Manuel de Jesús Guerrero Verdugo, presidente de la Diputación Permanente del Congreso local, como parte del procedimiento institucional para separarse temporalmente del cargo.
En el documento, Rocha Moya pidió licencia temporal por tiempo indefinido al cargo de gobernador constitucional del estado. La solicitud deberá ser procesada por el Poder Legislativo estatal conforme a sus atribuciones.
El movimiento se produjo después de las declaraciones de la presidenta Claudia Sheinbaum y mientras persistía la tensión en Palacio Nacional ante la espera de una reacción desde Washington. La falta de respaldo público de actores nacionales de Morena redujo el margen político del gobernador y debilitó cualquier posibilidad de sostenerse en el cargo.
La solicitud no plantea, por sí misma, una reforma legislativa, pero sí abre una nueva fase de definición institucional en Sinaloa, marcada por la relación entre el poder ejecutivo estatal, el Congreso local y la dirigencia partidista.








