Israel ha suspendido todas las actividades educativas presenciales y restringido las reuniones como medida de precaución tras la reanudación de los ataques iraníes. El Ejército israelí informó que se limita la participación en encuentros a un máximo de 200 personas al aire libre y 500 en interiores.
Las playas han sido cerradas y las autoridades han estipulado que las reuniones solo son permitidas en espacios que cuenten con acceso a refugios en caso de necesidad. Estas restricciones son implementadas por el Comando del Frente Interno, que supervisa la seguridad de la población.
Los ataques de Irán ocurrieron pocas horas después de que Israel llevara a cabo bombardeos en los suburbios de Dahye, un bastión del grupo chií Hezbolá en Beirut, lo que complica aún más la situación en la región. El ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, utilizó una red social para mostrar una imagen que unía las banderas de Irán y Líbano.
Irán lanzó misiles que activaron las alarmas antiaéreas israelíes la noche del domingo, violando así el alto el fuego establecido entre Estados Unidos e Irán en abril. El Ejército israelí aseguró haber interceptado todos los misiles hasta el momento y el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, manifestó su descontento expresando que «Teherán debería arder esta noche».








