Cuatro jefas de familia de Tepezalá convirtieron sus conocimientos y metas en un proyecto propio de elaboración y comercialización de quesos, apoyadas por el programa Tarjeta Rosa y el acompañamiento institucional. La iniciativa les permite generar ingresos, fortalecer la economía de sus hogares y construir una alternativa de autoempleo dentro de su comunidad.
Brisa Paola Sierra Monreal, María Graciela Pérez Romo, Irma García Ibarra y Margarita González Jáuregui decidieron trabajar juntas en lugar de emprender por separado. Esta alianza les permitió reunir sus capacidades, organizar la producción y responder de manera conjunta a la demanda de los consumidores de la zona.
El proyecto representa una oportunidad para aprovechar conocimientos tradicionales vinculados con la elaboración de alimentos, pero también exige procesos ordenados para mantener la calidad y la continuidad del negocio. Por ello, la capacitación ocupó un papel central en la consolidación de esta iniciativa productiva.
¿Qué herramientas recibieron para poner en marcha el negocio?
A través de Tarjeta Rosa, las emprendedoras fortalecieron sus habilidades mediante capacitación técnica e integral. El acompañamiento incluyó nuevas técnicas de elaboración, nociones relacionadas con la manufactura y la higiene de productos lácteos, así como pautas de gestión operativa para estructurar su actividad.
Este proceso les permitió pasar de una idea inicial a una producción organizada, con mayores elementos para cuidar la calidad de los quesos y administrar los recursos disponibles. La preparación también está orientada a favorecer la sustentabilidad financiera del proyecto y su crecimiento gradual.
Actualmente, el grupo trabaja sobre pedido. Este modelo les ayuda a ajustar la producción a la demanda real, optimizar los insumos y conservar la frescura de cada producto. Al mismo tiempo, continúan fortaleciendo su negocio con la intención de llegar a más clientes en el mercado local.
El caso forma parte de la estrategia de Tarjeta Rosa, programa impulsado por la gobernadora Tere Jiménez a través de la Secretaría de Desarrollo Social. De acuerdo con la información difundida, esta vertiente busca brindar capacitación y herramientas a mujeres de los municipios para iniciar negocios, mejorar sus ingresos y generar oportunidades para sus familias.
- Qué ocurrió: Cuatro mujeres de Tepezalá pusieron en marcha un negocio colectivo dedicado a la elaboración y venta de quesos.
- Impacto o alcance: El proyecto genera ingresos para sus familias y fortalece una actividad productiva local bajo un esquema de trabajo sobre pedido.
- Qué sigue: Las emprendedoras continuarán consolidando su operación y buscando llegar a más clientes, con el respaldo del acompañamiento institucional.
La experiencia muestra cómo la capacitación y la organización pueden transformar una iniciativa familiar en una actividad productiva con posibilidades de crecimiento. Por ahora, el grupo mantiene sus ventas mediante pedidos y avanza en la consolidación de su negocio en Tepezalá.








