México es el tercer mayor productor de opio ilícito a nivel mundial, según el Informe Mundial sobre las Drogas 2026 de Naciones Unidas. El país se encuentra detrás de Myanmar y Afganistán, superando a la República Popular de Laos en esta clasificación.
El informe señala que las principales áreas de producción de opio en México son los estados cercanos a la costa del Pacífico, como Sinaloa, así como en el conocido «Triángulo de Oro». También se ha detectado un aumento en la producción de esta droga en los estados del sur del país.
A nivel global, la zona oriental de Myanmar, especialmente en los estados de Shan y Kanchin, sigue siendo la principal área de producción de opio. Afganistán ocupa el segundo lugar, con un enfoque en la provincia de Badakhshan, donde la producción ha desplazado su epicentro de regiones como Helmand.
El documento destaca un alto flujo de drogas sintéticas provenientes de México y Centroamérica hacia Estados Unidos y Canadá. Además, menciona un incremento en el consumo de metanfetaminas en México, aunque se observan signos de estabilización en comparación con la situación en Canadá y Estados Unidos.
Las muertes por sobredosis de opioides han alcanzado cifras récord en Estados Unidos y Canadá entre 2021 y 2023, pero han comenzado a disminuir. El informe también resalta que 2024 marcó un aumento en los decomisos de drogas a nivel mundial, especialmente en los mercados emergentes.
Este informe se publica en un contexto de declaraciones recientes de la administración estadounidense, que ha acusado al gobierno mexicano de estar controlado por cárteles de narcotráfico y de no tomar medidas efectivas contra estos grupos.








