La Presidenta Claudia Sheinbaum solicita a la Fiscalía General de la República investigar la posibilidad de reclamar bienes decomisados a Ismael «El Mayo» Zambada tras su condena en Estados Unidos. Esta medida surge en un contexto donde las autoridades estadounidenses han presentado un operativo relacionado con la captura del líder del Cártel de Sinaloa, lo que ha generado múltiples cuestionamientos sobre la veracidad de los relatos oficiales.
Durante una conferencia de prensa en Palacio Nacional, Sheinbaum destacó que el monto de 15 mil millones de dólares, establecido por la justicia estadounidense, refleja las ganancias ilícitas del narcotraficante durante su prolongada actividad criminal. Sin embargo, aclaró que este valor judicial no indica la existencia de esos recursos en forma efectiva o asegurada, lo que añade un nivel de complejidad a la discusión sobre la recuperación de activos.
Asimismo, la Presidenta subrayó las inconsistencias en la versión divulgada por las autoridades de Estados Unidos respecto al operativo. Afirmó que la presentación de un avión utilizado en la captura de Zambada como parte de una operación estadounidense carece de fundamento, dado que la narrativa oficial sostiene que estas entidades no participaron en el traslado del narcotraficante. Este desarrollo ha suscitando un conflicto interno dentro de las organizaciones criminales en Sinaloa.
Al ser cuestionada sobre la sentencia a «El Mayo», la mandataria mantuvo un enfoque neutral, indicando que no emitirá juicios personales, ya que la resolución es un hecho consumado.
En cuanto a las afirmaciones de la DEA sobre posibles vínculos entre funcionarios mexicanos y actos de corrupción, Sheinbaum rechazó que estas declaraciones constituyan una presión sobre su administración, instando a las autoridades estadounidenses a proporcionar aclaraciones sobre sus acusaciones.
La Presidenta reafirmó el compromiso de México de coordinar esfuerzos con Estados Unidos para combatir el tráfico de drogas, enfatizando que esta colaboración también responde a razones humanitarias. Sin embargo, enfatizó la necesidad de que el país vecino asuma su responsabilidad en la contención del flujo de armas hacia México, sugiriendo que aún queda mucho por hacer en ese ámbito por parte de las autoridades estadounidenses.










