Estados Unidos permitirá a Irán comenzar a vender petróleo y combustible de inmediato tras un memorando de entendimiento alcanzado recientemente. Esta decisión tiene relevancia local, ya que impacta directamente en el suministro energético global y la situación en el estrecho de Ormuz.
Los petroleros iraníes han reanudado sus operaciones en esta área estratégica, según reportes de medios internacionales. La disposición que exime de sanciones las ventas de petróleo entrará en vigor una vez que se firme el acuerdo, facilitando además servicios como banca, transporte y seguros.
Sin embargo, el acuerdo estará sujeto a condiciones. Irán deberá cumplir con normas específicas, entre ellas, la no proliferación de armas nucleares y el respeto a la libre navegación en el estrecho. La administración anterior había reintroducido sanciones a Irán por su programa nuclear y apoyo a grupos militantes en la región.
Expertos han calificado esta medida como una concesión significativa a Irán. Se estima que el país tiene más de 100 millones de barriles de petróleo almacenados, de los cuales más de 60 millones están actualmente fuera del bloqueo.
El estrecho de Ormuz es crucial, ya que por él transita aproximadamente el 20% del petróleo y gas natural licuado del mundo. Esta nueva dinámica podría alterar las condiciones del mercado energético a nivel global.









