Jed York, propietario de los 49ers de San Francisco, fue arrestado durante una operación encubierta contra la trata de personas en East Palestine, Ohio.
York utilizó el alias “Joe” para contactar por mensaje de texto a una mujer que creía que era prostituta. Le preguntó cuánto cobraba y aceptó pagar 160 dólares por un “servicio completo”.
El empresario llegó en un auto de alquiler a un parque de casas móviles. La policía le proporcionó un número de lote ficticio y, posteriormente, le indicó que regresara a la carretera principal, donde fue detenido.
Los agentes encontraron los 160 dólares en su poder y verificaron que su teléfono era el utilizado para concertar el encuentro.
York fue liberado tras pagar una fianza de 5 mil dólares. Posteriormente, se declaró sin impugnar los cargos de alteración del orden público y posesión de herramientas delictivas.
Recibió una condena de un día de cárcel, una multa de mil 150 dólares y completó un curso en línea. El dinero incautado fue entregado al grupo de trabajo contra la trata de personas.






