Régis Fernandes da Silva, conocido como Régis Pitbull, atraviesa una profunda crisis personal a los 49 años. El exdelantero brasileño del Corinthians vive en situación de calle en São Paulo, duerme en una plaza de Pirituba y enfrenta una fuerte adicción al crack, de acuerdo con el testimonio difundido el 3 de septiembre de 2026.
El exfutbolista, quien nació y creció en el barrio de Pirituba, aseguró que lleva cerca de dos meses durmiendo en la vía pública. Actualmente sobrevive con alimentos y ayuda que le proporcionan comerciantes y personas conocidas de la zona.
Su realidad contrasta con la etapa de estabilidad económica y reconocimiento que alcanzó durante su carrera profesional. “Antes conducía un BMW, tenía una Dakota”, recordó al hablar sobre los años en los que incluso era invitado a restaurantes y recibía un trato preferencial por parte de los aficionados.
Régis también enfrenta deudas que ponen en riesgo el departamento que abandonó después de ser detenido en 2025 por agredir con un cabezazo al conserje del edificio donde vivía. Desde entonces, su situación se deterioró y terminó alejándose de familiares y conocidos.
El exjugador reconoce su adicción, pero rechaza rehabilitarse
El exdelantero reconoció que tiene una dependencia a las drogas; sin embargo, hasta ahora se ha negado a ingresar a un centro de rehabilitación o a recibir tratamiento hospitalario. Considera que conseguir un empleo formal podría ser el primer paso para recuperar estabilidad y comenzar a reconstruir su vida.
La crisis también ha tenido un fuerte impacto emocional. Régis expresó su deseo de desaparecer y pidió que nadie supiera de su paradero: “Es mejor si creen que estoy muerto… No quiero que nadie sepa que existo”.
Durante su trayectoria, el brasileño defendió las camisetas de Ponte Preta, Vasco da Gama y Corinthians. Además, tuvo experiencias internacionales en Portugal, Japón, Turquía, Corea del Sur y Emiratos Árabes Unidos.
En total, disputó 170 partidos oficiales y marcó 49 goles antes de retirarse de los reflectores y quedar en una situación completamente distinta a la que vivió como futbolista profesional. Por ahora, Régis permanece en Pirituba, sin aceptar rehabilitación médica, mientras busca en un empleo una posible vía para recuperar el control de su vida.








