En Oslo, Noruega, el rey Haakon VIII asumió formalmente este martes el trono al realizar ante el Storting, el Parlamento noruego, el juramento constitucional que marca el inicio de su reinado. La ceremonia ocurrió mientras cientos de ciudadanos acudían al Palacio Real para despedir a su padre, Harald V, fallecido el viernes a los 89 años.
“Prometo y juro gobernar el reino de Noruega de acuerdo con su Constitución y sus leyes, así me ayude Dios todopoderoso y omnisciente”, declaró el nuevo monarca desde el podio del Parlamento, acompañado por su hija, la princesa heredera Ingrid Alexandra.
La reina Mette-Marit no pudo asistir debido a complicaciones derivadas del trasplante de pulmón al que fue sometida en junio. La Casa Real informó que esta condición también le impidió participar en los actos oficiales realizados durante el fin de semana.
En la ceremonia estuvieron la reina Sonia, viuda de Harald V; el príncipe Sverre Magnus, hijo menor de los reyes; el primer ministro Jonas Gahr Støre, además de integrantes del Gobierno y parlamentarios. La princesa heredera también realizó un juramento similar, aunque por escrito.
Una sucesión marcada por el legado de Harald V
Durante su discurso, el presidente del Parlamento, Masud Gharahkhani, afirmó que todo el país lamenta la muerte de un monarca que durante 35 años sirvió a Noruega con responsabilidad, valentía y cercanía. También destacó la defensa de la Constitución y la democracia ejercida por Harald V, a quien describió como un símbolo de seguridad, continuidad y unidad nacional.
“Es una herencia pesada pero única la que sus majestades asumen”, señaló Gharahkhani ante los nuevos reyes, después de guardar un minuto de silencio en memoria del monarca fallecido. La ceremonia duró aproximadamente 20 minutos y concluyó con la interpretación del himno real, Kongesangen, conocido como “La canción del rey”.
El acto, arraigado en una tradición del siglo XIX, se había celebrado por última vez el 21 de enero de 1991, cuando Harald V juró la Constitución cuatro días después de la muerte de su padre, Olav V.
El nuevo rey llegó al Storting desde el Palacio Real a bordo de un Lincoln Continental descapotable de 1966, utilizado en las bodas de Harald y Sonia, así como de Haakon y Mette-Marit. Miles de personas acompañaron el recorrido por el centro de Oslo.
La capilla ardiente permanecerá abierta
Cientos de noruegos acudieron al Palacio Real para visitar la capilla ardiente de Harald V, que permanecerá abierta hasta el día 9, la víspera de su entierro. La sucesión monárquica se produce mientras el país mantiene los homenajes al rey fallecido y reafirma el respaldo ciudadano a la institución, que alcanza 72 por ciento, según un sondeo citado en la información.








