Miles de ciudadanos se congregaron el domingo en Hong Kong para rendir homenaje a las víctimas del incendio más letal en la ciudad en más de 75 años. Este trágico suceso, ocurrido en un complejo residencial, ha dejado un saldo de 146 muertos y 79 heridos, según el último informe oficial.
Los asistentes formaron largas filas a lo largo de un canal cercano al complejo Wang Fuk Court, donde dejaron flores blancas y encendieron velas en memoria de los fallecidos. A medida que avanzaba la tarde, más personas se unieron a la conmemoración, evidenciando el impacto de la tragedia en la comunidad.
Las operaciones de búsqueda y rescate continúan por quinto día, aunque ya se ha concluido con la búsqueda en cuatro de los siete bloques afectados. A última hora del día, 54 cuerpos permanecían sin identificar, complicando los esfuerzos debido a la falta de información precisa de algunos familiares. Los operativos han descubierto víctimas en lugares como escaleras, pasillos y azoteas, según reportes de las autoridades.
El incendio, que se desató en el distrito de Tai Po, al norte de la ciudad, se propagó rápidamente por las torres en renovación, facilitado por el uso de materiales inflamables en las obras. La superintendente jefe a cargo de la investigación de víctimas confirmó la recuperación de 30 cuerpos más y indicó que es probable que la cifra de fallecidos siga en aumento.
En la jornada de luto nacional, las banderas ondean a media asta en edificios públicos, una señal del pesar colectivo por este evento devastador. Mientras tanto, las autoridades han advertido contra cualquier posible manifestación «antichina» en los días siguientes, subrayando el contexto político en el que se desarrolla esta tragedia.
La comunidad continúa expresando su solidaridad a través de altares improvisados y mensajes de condolencia en diferentes puntos de la ciudad, reflejando la profunda conmoción que ha generado este suceso en la sociedad hongkonesa.







