Irán advirtió este sábado, 5 de septiembre de 2026, que responderá con mayor severidad si Estados Unidos repite los ataques contra sus petroleros en el golfo Pérsico y el mar de Omán, en una nueva escalada del conflicto que también ha afectado el tránsito marítimo y las exportaciones de crudo en la región.
El Ministerio de Exteriores iraní condenó “enérgicamente” las agresiones contra tres petroleros iraníes y afirmó que se trata de una violación de la Carta de las Naciones Unidas y de un “crimen de guerra”. La dependencia responsabilizó al Gobierno estadounidense, así como a sus “cómplices y socios”, por las consecuencias de sus acciones militares e intervencionistas.
“La responsabilidad de las consecuencias de la continuación de las acciones agresivas e intervencionistas de Estados Unidos en la región recaerá sobre el régimen estadounidense”, señaló la cancillería iraní en un comunicado difundido este sábado.
El portavoz del Comando Unificado de Operaciones Khatam al-Anbiya, el teniente coronel Ebrahim Zolfaghari, advirtió que las fuerzas iraníes intensificarán sus ataques contra buques militares estadounidenses si continúan las provocaciones, las interferencias contra embarcaciones iraníes y el bloqueo marítimo impuesto sobre sus puertos.
Escalada militar y tensión en el estrecho de Ormuz
De acuerdo con el Comando Central de Estados Unidos, el Ejército estadounidense atacó a tres petroleros iraníes después de que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica lanzara misiles balísticos contra dos buques de guerra estadounidenses que patrullaban las aguas de la región.
El Centcom indicó que un portaaviones y un destructor lanzamisiles lograron evadir múltiples ataques iraníes y que ningún integrante del personal estadounidense resultó herido. La ofensiva se produjo después de que Washington lanzara durante esta semana sus ataques más intensos contra Irán en más de un mes, con un saldo de 19 personas muertas, entre ellas cuatro asistentes a una boda.
En respuesta, Teherán realizó bombardeos contra Kuwait, Jordania, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos. Además, mantiene bloqueado el estrecho de Ormuz desde el inicio de la guerra, el 28 de febrero, y exige autorización para que los buques atraviesen esa vía estratégica.
Estados Unidos, por su parte, estableció un cerco sobre puertos y embarcaciones iraníes y ha logrado restablecer parcialmente el tráfico marítimo mediante una ruta meridional cercana a Omán. La situación permanece marcada por amenazas de nuevas operaciones militares y por la interrupción de buena parte de las exportaciones petroleras de Irán.






