Rubén Omar Romano, entrenador argentino con una extensa trayectoria en el futbol mexicano, celebró el 5 de septiembre de 2026 la finalización de su tratamiento contra el cáncer de próstata. El exfutbolista y técnico de equipos como Cruz Azul compartió este momento junto con su familia, en una escena marcada por la emoción, las lágrimas y los abrazos.
La celebración quedó registrada en un video difundido por Paola Velasco, esposa de Romano, quien mostró el instante en que el estratega se preparó para tocar una campana, un símbolo utilizado para representar el cierre de un tratamiento contra el cáncer.
Visiblemente conmovido, Romano se acercó al instrumento mientras sus seres queridos lo acompañaban. Después de tocar la campana, el entrenador argentino recibió abrazos y muestras de cariño de su familia, en un momento que rápidamente generó reacciones y mensajes de apoyo en redes sociales.
Rubén Omar Romano celebra el final de 35 días de tratamiento
En la publicación, Paola Velasco explicó que el sonido de la campana representa mucho más que el final de una etapa médica. La esposa del técnico destacó que fueron 35 días de valentía, lucha y fe, periodo en el que ambos permanecieron unidos durante el proceso.
“Hoy la tocamos con el corazón lleno de gratitud”, escribió Velasco en el mensaje que acompañó el video. También señaló que la familia encontró fuerza en los momentos de temor y que la celebración representaba la vida, la fortaleza y el espíritu de lucha de Romano.
Las imágenes muestran al entrenador derramando algunas lágrimas antes de ser rodeado por sus seres queridos. La escena conmovió a miles de usuarios, quienes enviaron mensajes de aliento al argentino por haber concluido su tratamiento contra el cáncer de próstata.
Rubén Omar Romano es reconocido en México por su recorrido como futbolista y entrenador. A lo largo de su carrera dirigió a distintos clubes, entre ellos Cruz Azul, y se consolidó como una figura conocida dentro del futbol nacional.
Por ahora, el entorno del estratega celebra la conclusión del tratamiento y el respaldo familiar que lo acompañó durante estos 35 días. El momento quedó como un emotivo mensaje de esperanza y fortaleza para Romano y sus seres queridos.






