La líder opositora venezolana y reciente premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, ha solicitado la liberación inmediata e incondicional de Narges Mohammadi, activista iraní y también galardonada con el mismo premio en 2023. Mohammadi fue detenida junto a otros activistas por las autoridades iraníes durante un evento en honor a Khosrow Alikordi, un abogado de derechos humanos que fue encontrado muerto recientemente.
Machado hizo un llamado a la comunidad internacional para ejercer presión diplomática sobre Teherán, instando a que se tomen «consecuencias específicas» contra quienes perpetúan encarcelamientos políticos y violencia contra la vida cívica. En su mensaje, enfatizó que el nombre de Mohammadi se ha convertido en un símbolo de resistencia para muchos iraníes que enfrentan la represión silente del régimen.
Las autoridades iraníes confirmaron que la detención de Mohammadi y de otros 38 individuos se realizó por violaciones a las normas durante la ceremonia en Mashad. El gobernador de la ciudad, Hasan Hoseini, justificó la detención señalando que se debía a consignas que no cumplían con las regulaciones establecidas.
Mohammadi, en libertad condicional, ha denunciado en varias ocasiones las violaciones a los derechos humanos en Irán, incluida la pena de muerte y la opresión de mujeres que no siguen las directrices del régimen sobre el uso del velo islámico. En noviembre, había informado que no podía salir del país debido a restricciones impuestas por las autoridades, lo que le ha impedido ver a sus hijos durante más de una década.
El Comité Noruego del Nobel expresó su profunda preocupación por la reciente detención de Mohammadi y pidió a Irán que aclare su situación y la libere. Este llamado ocurre en un contexto de estrechas relaciones entre los gobiernos de Irán y Venezuela, lo que añade una dimensión política a la crisis humanitaria en cuestión.
En total, las autoridades iraníes anunciaron la detención de 39 personas durante el acto fúnebre, identificando a varios activistas, entre ellos a Mohammadi, quienes fueron arrestados por expresar consignas de desobediencia. Los detenidos están bajo custodia en un centro legal, donde afirmaron que se respetan sus derechos, aunque la situación genera controversia y preocupación internacional. Videos en redes sociales muestran a Mohammadi participando activamente en la ceremonia, lo que ha intensificado las críticas hacia el régimen iraní.







